martes 17 de enero de 2012

25 de enero, 25 años de la muerte de Nahuel Moreno / SOBRE EL PROGRAMA Y el valor de las CONSIGNAS

En un curso que dictara el fundador de nuestra corriente -Nahuel Moreno- para los militantes del viejo MAS, luego del triunfo electoral de Alfonsín, decía que “El programa es el armazón teórico político. Un conjunto de tareas para una determinada situación de la lucha de clases. Una estructura, un sistema. No abarca solo un área, sino un conjunto de tareas que van de la mano de un análisis exhaustivo de la realidad. Estas tareas orgánicamente estructuradas tienen un eje o dos, que se combinan de distinta manera… Si no están bien articuladas no conforman un verdadero programa marxista.”

Refiriéndose a las consignas explicaba en ese mismo curso, que “El marxismo exige señalar que es lo más importante, que es lo estratégico, que es lo táctico… Lo más difícil, que requiere casi un arte, ya no solo ciencia, es la formulación de las consignas. Prácticamente la consigna es el programa concretado en una frase. Por eso es tan difícil de hallar estas frases, de manera que sirvan para convocar efectivamente a la lucha, a una acción de masas. Si un partido revolucionario no sabe dar con las consignas adecuadas, nunca va a dirigir la revolución aunque haga análisis brillantes y programas extraordinarios…”

En ese sentido Moreno tuvo un gran acierto. Además de caracterizar correctamente la situación de la lucha de clases abierta luego de la caída de la dictadura en el 82, la pegó con la utilización de una consigna, que al principio no fue tomada por la vanguardia, e incluso por muchos militantes del partido: el “NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA”. La agitación sistemática de esta palabra de orden le permitió al viejo MAS conquistar un espacio, primero dentro del activismo y después entre las masas, que llegaron a reconocer al partido como la organización de los “locos de la deuda”.

Una buena consigna, incluso propuesta desde la tribuna electoral, puede multiplicar las fuerzas del partido revolucionario por más chico que sea. Por eso, desde el momento en que los militantes del viejo MAS empezaron a ser reconocidos por su consecuente prédica del no pago, entraban a las casas de los obreros o iban a las asambleas con una carta de presentación inigualable que les abría las puertas de miles de conciencias.

El contexto actual luego del triunfo electoral de Cristina, la crisis internacional, la necesidad para el gobierno y la patronal de que esta crisis la paguemos los trabajadores y el pueblo pobre con más hambre y miseria, imponiéndonos techos de aumentos, salarios pulverizados por la inflación, tarifazos y la intensificación del saqueo de los recursos, exigen de nosotros la elaboración del programa más adecuado, lo que implica la utilización de algunas consignas que lo sinteticen y popularicen.

Este programa deberá partir de las necesidades inmediatas de la clase obrera y el pueblo, proponiéndoles consignas que los movilicen para pelear por el progreso y la defensa del poder adquisitivo y las conquistas. Tienen que lograrlo a partir de empalmar con su verdadero nivel de conciencia, aspiraciones e ilusiones. Un verdadero programa de transición tiende un puente entre las tareas presentes y la revolución socialista, única manera de satisfacer las reivindicaciones mínimas de los de abajo en el marco de la crisis terminal del capitalismo.

Los tiempos venideros dirán si somos capaces de responder a semejante desafío. Por esa razón, a 25 años de la muerte de Moreno lo homenajeamos intentando tomar esta enseñanza fundamental, construyendo además lo que él -con aciertos y errores- trató de hacer durante toda su vida: una organización de combate jugada a empalmar con otros grupos y fracciones para construir el estado mayor de la revolución nacional e internacional. La única manera de pelear la dirección de las masas, que están luchando de manera revolucionaria en todo el mundo.

Volver a Noticias Socialistas