miércoles 5 de agosto de 2009

NACIÓ CONVERGENCIA DE IZQUIERDA

El 18 y 19 de julio se realizó el Congreso de Fundación de Convergencia de Izquierda. (ver fotos clickeando aquí) Convergencia Socialista, Izquierda de los Trabajadores, el Frente de Unidad Revolucionario de la Patagonia y un desprendimiento de La Chispa de Bahía Blanca, dejamos de existir individualmente para dar paso a un nuevo partido de trabajadores, revolucionario, internacionalista y democrático.

Los que integrábamos los distintos agrupamientos nos propusimos dar vuelta la tortilla de las divisiones y los desmembramientos de la izquierda, poniendo al servicio de los trabajadores y el pueblo una herramienta para la lucha, para cambiar la realidad y conquistar un país socialista.

Estuvieron presentes delegados de las regionales Capital, Juventud, Norte, Sur, La Plata, Ezeiza, Santa Fé - Rosario, Neuquén y Comodoro Rivadavia. Dentro de los delegados hubo obreros petroleros, metalúrgicos, de la construcción, aeronáuticos, docentes, estatales, estudiantes universitarios y terciarios, activistas barriales, trabajadores desocupados e intelectuales.

Contamos con la importante presencia de la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI) -y su sección argentina (FOS)- y del Movimiento Revolucionario de Brasil (MR); recibimos saludos de organizaciones de Rusia, España, Turquía, México y Venezuela y una cantidad importante de saludos de sectores obreros, estudiantiles, barriales y de las luchas democráticas y de género.

El Congreso eligió como presidencia honoraria a Nahuel Moreno, los compañeros caídos de nuestra corriente en la dictadura, en las luchas obreras y populares, y continuó durante dos días de intensos y fraternales debates sobre las Tesis de Fundación, la situación nacional, y las resoluciones.

En nombre de todos los grupos fundadores, Pablo Tassara abrió el congreso, saludando la presencia de los compañeros de la LIT y del Movimiento Revolucionario de Brasil.

“El partido que nace hoy se ha venido afianzando en la intervención común en los procesos de lucha, de los petroleros en el sur, en las huelgas de los trabajadores, en las luchas de docentes y estatales, en la lucha de pequeños y medianos productores, en la lucha en común contra los casos de gatillo fácil, por Sonia Colman, Lucas Cardoso, exigiendo la libertad y desprocesamiento de cientos de detenidos por este régimen, en los encuentros de la mujer, en la lucha por la libertad de Romina, de la Coordinadora de Barrios en Lucha”, dijo Tassara.

También explicó que CI empezó a solidificarse en una concepción internacional: enviamos una brigada de solidaridad a Bolivia, fuimos vanguardia de la lucha en solidaridad con el pueblo palestino, y sufrimos ataques por eso, como el procesamiento de Juan Carlos Beica.

Realizamos una campaña por obtener nuestra legalidad nacional en Santa Fe, Chubut, Buenos Aires, intervenimos en las elecciones en Capital, donde CI creció a pesar del huracán Pino Solanas, participamos en el movimiento estudiantil, dando pelea en los congresos de la FUA, en la Universidad del Comahue.

Tassara explicó que esta unidad nos ha permitido obtener pequeños pero importantes logros. Nacemos con una implantación nacional en Buenos Aires, Capital, Chubut, Neuquén, Santa Fé. Logramos avanzar en el gremio docente, en la dirección de Aten Centenario en Neuquén, Chubut, La Plata y Escobar. Tenemos un trabajo en el movimiento obrero, con petroleros en el sur, con metalúrgicos en la Capital, subte, UTA, docentes.

Tras dos días de deliberaciones, el Congreso concluyó con la elección de la nueva dirección. “Pieri” García (ex FUR) señaló las trayectorias de cada uno de los compañeros que tendrán a su cargo dirigir Convergencia de Izquierda.

“Esta dirección tendrá a su cargo la tarea de conformarse y consolidarse en el próximo período, llevando adelante las votaciones de Congreso y concretando todas las importantísimas tareas que para construir y extender nuestro nuevo partido”, enfatizó. Muchas miradas, aunque silenciosas, estaban puestas sobre nosotros.

Algunos creían que jamás llegaríamos al puerto de la unidad, pero demostramos que con paciencia, basándonos en los acuerdos, interviniendo en la lucha de clases apoyando a los trabajadores, y hasta con diferencias, es posible construir, unirse y avanzar.

Hemos dado un modesto paso que empieza a revertir el proceso de dispersión de la izquierda, dejando de lado las declamaciones por la unidad y llevándola delante de manera concreta, pero somos concientes que con esto no alcanza.

Es por eso que nos ponemos a disposición de un llamamiento a la unidad de los revolucionarios de las diferentes corrientes, pero también de los activistas, delegados, compañeros y compañeras, a escala nacional y mundial, para erigir la herramienta política que los trabajadores y los pueblos necesitamos para sepultar los planes de ajuste y la explotación capitalista.

El Congreso terminó, no sin antes mencionar a los que fueron parte de este proyecto pero que ya no están con nosotros, como Carlos Jacob y Celso Ibarrola. Después vino “La Internacional”, el brindis y la alegría, antes de poner manos a la obra.

Daniel Polaco (ex IT) “Nuestra marca de fábrica: La lucha intransigente contra todos los gobiernos”

“Han transcurrido más de seis meses desde que elaboramos el borrador de Tesis que discutimos hoy, y no han sido ocho meses cualquiera. Las Tesis fueron escritas al calor del estallido de la crisis de septiembre de 2008, la más importante del sistema capitalista imperialista desde 1929. Este congreso se realiza en ese marco.

La crisis financiera quizás se ha encausado, pero la crisis económica está en pleno desarrollo y vamos a una crisis larga que va a afectar toda la situación mundial. Vemos una perspectiva de una salida lenta, larga, a diferencia de muchos plumíferos que ya hablan de una recuperación. Nosotros creemos que todo esto es falso.

El segundo aspecto es que hay un salto de la situación revolucionaria mundial. El 14 de septiembre de 2008 va a quedar incorporado como un acontecimiento histórico.

Tenemos que discutir bien si es una nueva etapa, y que características tiene. Tomado de conjunto, lo más avanzado es Europa. Siempre hubo luchas, conflictos, pero ahora caen gobiernos por una vía revolucionaria. En estos seis meses cayeron los gobiernos de Letonia, Islandia, Bulgaria, Hungría, hay una crisis en Irlanda, crisis tremenda en Grecia y en Inglaterra.

La razón es que está entrando con todo la clase obrera. Ahora mismo, los obreros de dos fábricas francesas han tomado las plantas y amenazan con volarlas con garrafas de gas.
Un analista de un diario francés escribió sobre las huelgas con ocupación de fábrica:

Los obreros no se van de la fábrica, la ocupan, duermen ahí, comen ahí, beben y duermen, se instalan, como en un país conquistado, como si estuvieran en su casa. ¿Será que estos obreros se creen los dueños de las fábricas, donde nosotros, los patronos, les hacemos el favor de darles trabajo?”

La política del imperialismo

Ya hace varios años que el imperialismo viene cambiando de política. Lo que prima es el frente por la paz y la democracia. Ese es el centro, no porque descarte la intervención militar, porque mientras hace todo eso adelanta la guerra en Afganistán, pero el eje es la negociación.

Para poder pasar toda esta política contrarrevolucionaria han elegido a un presidente negro, simpático, que come hamburguesas, muy parecido al común de las familias pobres y ahora toma medidas todos los días como flexibilizar el bloqueo con Cuba, negociar con Corea del Norte, oponerse al golpe en Honduras. Obama, que presenta la imagen del imperialismo bueno, es el enemigo a enfrentar, porque es la forma de meter toda su política.

La posición frente a los gobiernos

Se cumplen 30 años de la revolución nicaragüense. A los pocos días del triunfo, Nahuel Moreno decía que el principal enemigo era el gobierno sandinista, y nos ganamos la antipatía de toda la vanguardia. Éramos temerarios. Le declarábamos la guerra al nuevo gobierno que había subido en medio del fervor popular.

La posición ante los gobiernos de frente popular, nacionalistas, progresistas, es un debate profundo que tiene toda su actualidad. Creemos que estos gobiernos son los principales enemigos de las masas y que tenemos que ser una roca, así en un primer momento aparezcamos un poco sectarios, porque el tiempo nos va a dar la razón. Este ha sido uno de los grandes problemas del trotskismo.

Esa es la tragedia del POUM en España en 1936, del 79 en Nicaragua, del 80 en Francia, es una maldición que nos persigue. Es la tragedia de Venezuela hoy, donde, en medio de las condiciones más favorables para el trotskismo, con dirigentes trotskistas de masas, no hay ningún partido que haya podido construir una fuerte organización en Venezuela.

Una posición firme frente a estos gobiernos es una especie de marca de fábrica de nuestro nuevo partido. Cuando surgen estos gobiernos, siempre surge un sector más a la derecha, pero el problema es no confundirse. En Argentina, el problema no es la Sociedad Rural, el enemigo fundamental es el gobierno. Este un punto nodal que queremos debatir.

Nahuel Moreno decía que no hay medidas progresivas. Por ejemplo, la nacionalización de SIDOR por el gobierno de Chávez, ¿es una medida relativamente progresiva? Nosotros creemos que no, que es una maniobra frente al ascenso.

Tenemos que construir un partido en la clase obrera, democrático, con organismos, partidos que vivan de cotizaciones, venta del periódico, discusión democrática de los organismos, sanos en su régimen interno, valores sencillos, parece obvio.

Lo que nos hace optimistas es que hay compañeros de otras tradiciones políticas, como compañeros que vienen del guevarismo, y que eso quizás sea un síntoma de lo que viene en el futuro.

CI no tiene viabilidad como proyecto nacional. Necesitamos como el aire ser parte de una organización internacional. Por eso saludamos la presencia de los compañeros de la LIT y de MR, tenemos diferencias, tenemos mucho que aprender, debemos discernir cuáles son los aspectos fundamentales que nos unen y cuáles nos separan, y cómo ponerlos en un cajón distinto, porque el movimiento trotskista y leninista tiene una tradición acumulada de tremendos debates, y sin embargo, han estado en la misma organización y de eso va a depender en gran medida el avance de este proyecto”.

“Pieri” García (Ex Fur)

“Saludo este congreso que estamos realizando y coincido con la caracterización de que la salida de la crisis es larga. Por un lado se aplica el ajuste, los compañeros discuten, pelean, por un momento asumen la desocupación y posteriormente explotan.

Vamos a 50 millones de desocupados en la clase obrera de los países imperialistas. Es muy importante esta discusión y la LIT tiene que jugar un rol. Estoy totalmente de acuerdo que el eje es el enfrentamiento a los gobiernos, pero lo que divide al movimiento de desocupados y lo hace claudicar es que se quedan en la exigencia a los gobiernos y no pasan a ocupar fábricas, cortando los accesos, y ese problema es muy importante porque no es solo la exigencia al gobierno sino tomar medidas.

El problema de la Internacional es muy importante. Tenemos que saber distinguir lo principal y lo secundario. Nosotros vinimos acá y trajimos la mayor cantidad de compañeros posibles sabiendo que tenemos minoría con la discusión del campo y eso para nosotros no es un elemento de división porque son muchas más las cosas de verdaderos principios y distinguir claramente lo principal de lo secundario.

Facundo (Ex Chispa)

“Estamos huérfanos de una organización internacional. Por más que avances en la construcción del partido en Argentina, si no somos parte de una organización internacional, no vamos a poder construir el socialismo.

La situación revolucionaria mundial es enorme. El gran desafío es continuar avanzando en estas discusiones. Moreno decía que la unidad entre revolucionarios no tiene que ser algo difícil, se da o no se da. Eso es lo que tenemos que discutir hoy, porque tenemos esa responsabilidad, no solo de avanzar con el partido en Argentina sino a nivel mundial.

Los frentes populares son la última carta del imperialismo para contener la revolución. Son alianzas entre sectores de la burguesía y por más que no les guste, se ponen de acuerdo para frenar la movilización de las masas. Nosotros nos tenemos que unir para golpearlos a ellos.

Y teniendo en común eso, y valoro mucho que se hayan acercado los compañeros de la LIT, y teniendo en claro que hay un solo socialismo por construir, un socialismo obrero, ya con esas premisas, creemos que alcanza para establecer un diálogo fraterno, pero estaría buenísimo que se discuta cómo avanzamos en la discusión con los cros de la LIT y con todos los cros que reivindiquen la lucha contra los gobiernos y el imperialismo”.

Juan Carlos Beica (ex CS) “Apostamos a la construcción de una alternativa revolucionaria”

“No hay manera de que pasa el ajuste sin millones de despidos. Eso ya está ocurriendo en el mundo y en Argentina. El gobierno lo está evitando, pero no hay manera de resolver el problema sin aplicar estos planes, como en Estados Unidos.

En la perspectiva de aplicación de estas políticas va a haber un hecho fundamental. Hace unos días nos acordábamos de los esfuerzos que hacíamos en 1990 en el ferrocarril para convencer a los trabajadores de no tomar los retiros voluntarios, y no nos creían.

Todos creían que se iban a volver empresarios y hoy San Nicolás es la capital del kiosco. No los pudimos convencer. Pero es una situación diferente a la que estamos viviendo. Miles de ellos se volcaron al movimiento piquetero para tratar de recuperar lo que habían perdido y miles de ellos se volcaron al argentinazo. La gran ventaja es que hoy millones de ellos están trabajando por la propia reactivación y tienen una conciencia muy clara de saber lo que es el despido y no están dispuestos otra vez a perder el trabajo.

Eso se condice con lo que pasa en Francia, donde los obreros se quedan en las fábricas. Empiezan a darse cuenta que la propiedad se puede cuestionar. Vamos a un país donde nos vamos a encontrar, a diferencia de Europa, una conciencia probablemente más avanzada, en el sentido de acordarse lo que pasó en el 2001 y si 1905 fue muy importante para 1917 en Rusia, el 2001 va a ser muy importante para Argentina, en un país donde cada tantos años ocurren grandes ascensos y crisis revolucionarias.

Cuando digo que esto va a ocurrir es una hipótesis, pero tenemos que prever lo que va a ocurrir. Por eso sigue siendo fundamental la pelea por la propiedad, que se traduce en consignas como nacionalización, control obrero, estatización.

No es casualidad que Pino Solanas haya tenido un importante éxito electoral, porque tomó parte de esas consignas, y golpea en un punto sustantivo de esa conciencia tan avanzada que existe en este pueblo argentino.

Nos preparamos para actuar en esta situación revolucionaria que se profundiza, un gobierno que quiere aplicar los planes de ajuste, una clase obrera que reacciona contra eso, y con una clase obrera que tiene otra característica, que es la revolución política: los trabajadores y los jóvenes no quieren que los lleven de las narices.

Cuando viene un burócrata no pasa lo que pasaba antes. Los pibes lo cuestionan. Esa característica es la que está primando en el conjunto del planeta porque hay una rebelión de las bases que se acerca al centro de nuestro programa: la democracia obrera.

La revolución política significa que la loza putrefacta que impedía la autodeterminación explotó por los aires en una revolución que tiene un signo positivo. Por eso el movimiento obrero está lleno de millones de trabajadores que no quieren que los lleven de las narices, millones de trabajadores que, si bien es cierto carecen de una alternativa, tienen claro eso. Millones de trabajadores que ven con antipatía a los caudillos, a los dirigentes sindicales, aunque carecen de una alternativa. Esa es la base de la debilidad de la burocracia.

Ese aspecto es fundamental porque nos permite entender que hay condiciones excepcionales para ganar sectores importantes de la clase obrera. Esto no significa que no haya del otro lado enemigos, por eso nos vamos a encontrar con burgueses que se pintan de colorado, o de rojo, como Chávez, o Pino Solanas, o como en Estados Unidos con un presidente negro. Por lo tanto la necesidad de pelear contra esos engaños y gobiernos de frente popular.

Tenemos la posibilidad de empalmar con esa vanguardia y construir con ellos una dirección política y sindical, y de empalmar con miles de revolucionarios que también van en ese sentido. Nosotros apostamos a la construcción de una alternativa revolucionaria que no es la de la autoproclamación o el crecimiento vegetativo, sino la de buscar la unidad con distintos sectores que ven con simpatía a los que tenemos políticas revolucionarias”.

lunes 8 de junio de 2009

Hace veinte años en Polonia. Solidaridad triunfaba y caía el régimen totalitario / Por Carmen Carrasco / CI número 5 de junio

El 4 de junio de 1989, mientras los estudiantes chinos eran reprimidos en Tiananmen, la onda expansiva de su lucha llegaba a Europa Oriental. Ese mismo día, en las elecciones parlamentarias polacas, el sindicato Solidaridad arrasaba, obteniendo todos los cargos menos uno, marcando el fin de la dictadura de Jaruzelski, derribando, por primera vez en la historia, a un régimen totalitario comunista. En menos de seis meses, la oleada revolucionaria iniciada en Polonia terminó con los gobiernos totalitarios del este de Europa y tiró abajo el Muro de Berlín.

Solidaridad

Polonia fue uno de los países que más sufrió con la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar ésta, el país en ruinas fue liberado por el Ejército Rojo, como todo el este de Europa. En su cruzada liberadora, las fuerzas soviéticas eliminaron el sistema económico capitalista e impusieron una economía planificada, pero en lugar de establecer genuinos gobiernos de los trabajadores, impusieron en todos los países gobiernos burocráticos y totalitarios de los partidos comunistas.

Los trabajadores polacos fueron los primeros en rebelarse. En 1956 empezaron las huelgas contra el régimen totalitario del POUP. En 1980, 17000 obreros tomaron el control de los astilleros Lenin en la ciudad de Gdansk para protestar por un aumento en los precios de la comida. Su líder era Lech Walesa. Rápidamente, trabajadores de 20 fábricas se les unieron. En pocos meses, Solidaridad creció hasta tener 9 millones de miembros, un cuarto del país.

Solidaridad no fue un sindicato cualquiera: agrupó a todas las corrientes y sectores de la población en lucha contra gobierno burocrático. La contradicción era que Solidaridad estaba dirigido por Lech Walesa y la Iglesia Católica.

Para terminar con las huelgas, en 1981, el general Wojziech Jaruzelski dio un golpe de estado, copiando a Pinochet, ilegalizando Solidaridad y empezó a aplicar medidas de abierta entrega al imperialismo, que provocaron una catástrofe económica, llevando la deuda externa a 39.000 millones de dólares.

Durante toda esa década, Solidaridad continuó resistiendo a la dictadura en la clandestinidad. En 1988 estallaron las huelgas, que obligaron al gobierno a legalizar a Solidaridad en abril de 1989, primer gran triunfo del movimiento de masas, y acordando con Walesa, en la Mesa Redonda, una convocatoria a elecciones, pero con bastantes limitaciones.

El 4 de junio de 1989, los trabajadores destruyeron el acuerdo: Solidaridad conquistó todos los cargos menos uno del Senado y todos los posibles de la cámara baja (Sejm). El resultado fue el derrumbe del primer gobierno totalitario comunista, una extraordinaria victoria obrera y popular.

Una revolución triunfante

Lo de Polonia fue una revolución, porque la acción de las masas liquidó al viejo régimen totalitario y al partido stalinista, dando lugar a un nuevo sistema político de amplísimas libertades impuestas por las masas.

Pero en lugar de aprovechar esto para establecer un gobierno obrero, de Solidaridad, que tenía el amplio apoyo popular, Walesa aceptó compartir el gobierno con los restos del aparato stalinista. En diciembre de 1990 Lech Walesa fue electo presidente de Polonia hasta 1995, cuando fue derrotado por Alexandr Kwasnievski.

Lo que vino después

A partir de 1989 se abrió una nueva etapa, ahora de lucha directa contra las medidas capitalistas y los gobiernos que las aplican. Walesa y los que le siguieron continuaron en estos años la obra de Jaruzelski, desmantelando los restos de la economía planificada, privatizando las fábricas, atacando las conquistas de los trabajadores. Polonia ingresó a la OTAN en 1999 y a la Unión Europea en 2004.

Los trabajadores, habiéndose sacado de encima la losa totalitaria, estaban llenos de ilusiones en la democracia y el capitalismo, pero en los veinte años transcurridos, sus ilusiones se han desvanecido, y luchan cada vez con más fuerza.

El actual primer ministro Donald Tusk quería celebrar el 20 aniversario del triunfo de Solidaridad en los astilleros de Gdansk, pero cambió de opinión tras la violenta protesta de los trabajadores en abril, y decidió realizar la celebración en una universidad. Todo un símbolo: hoy, como ayer, el gobierno de turno, tiembla ante las luchas obreras.

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domingo 10 de mayo de 2009

Del Cordobazo al Argentinazo

En mayo del 69 los universitarios correntinos organizaron marchas de protesta contra el aumento de precios del comedor estudiantil. El suceso terminó cuando el gobierno envió a la infantería.

A los pocos días, una manifestación de obreros y estudiantes en Corrientes fue reprimida, falleciendo el estudiante Cabral. En Rosario, la policía atacó a las marchas y la ciudad fue ocupada militarmente.

Mientras tanto el Gobierno Nacional dictaba un decreto derogando los regímenes especiales de descanso (sábado inglés) en Mendoza, San Juan, Tucumán y Córdoba, anunciando también el congelamiento de los convenios y salarios.

En Córdoba la situación se profundizó aún más. La suspensión de las clases universitarias provocó la respuesta de los universitarios, que fueron reprimidos. En ese marco, SMATA, Luz y Fuerza y UTA convocaron a una asamblea general.

Las conducciones de estos tres sindicatos cordobeses, cuyos trabajadores recibían los salarios más altos del país, lideraron la protesta, a la que adhirieron los estudiantes y otros sectores obreros y populares. La ciudad vivió 48 horas de batallas campales contra la policía, con varios muertos.

Esta movilización pasó a la historia con el nombre de “Cordobazo”, el punto de partida del surgimiento de la corriente clasista en las fábricas, donde llegaron a dirigir muchas comisiones Internas y cuerpos de delegados y sindicatos como el SMATA Córdoba y el SITRAC-SITRAM (Fiat Concord-Materfer).

Varios dirigentes obreros ganaron protagonismo nacional, entre ellos Agustín Tosco, René Salamanca, Gregorio Flores y José Francisco Páez.

La crisis abierta en mayo del 69 significó la caída del dictador Onganía, pero también expresaba en el país el cambió en las relaciones de fuerza mundiales, proveniente del mayo francés de 1968, la primavera de Praga y el repudio de los jóvenes norteamericanos a la invasión de Vietnam.

Estas luchas que golpearon el “nuevo orden” mundial impuesto por los yankys y los burócratas rusos luego de la segunda guerra, se ubicaron a mitad de camino entre la Gran Depresión de 1929 y el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, constituyendo una especie de “bisagra” entre ambas crisis.

La actual debacle capitalista y el resurgimiento de la clase obrera como protagonista central de la resistencia, nos obliga a recoger las mejores enseñanzas de estas luchas para ayudar a construir la dirección obrera, combativa y democrática que reclaman las actuales circunstancias.

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domingo 12 de abril de 2009

Malvinas: ¿En qué trinchera había que estar? Por Juan Giglio

El aniversario de Malvinas no hace más que actualizar la bronca contra los militares, que asesinaron a miles de jóvenes y enviaron al matadero a otros tantos en su aventura guerrerista.

Este es un aspecto, pero existe otro aún más importante que está relacionado a este: ¿Qué posición debían tener los revolucionarios durante la guerra? ¿Había que quedarse en el “medio”, denunciando el aventurerismo de Galtieri? Como planteó la mayor parte de la izquierda europea o, como propuso el Partido Socialista de los Trabajadores (organización de la cual provenimos) ¿Había que ponerse en la trinchera militar argentina sin apoyar políticamente a la Junta?

Una vez en guerra ya no existían posibilidades de volver atrás sin la derrota de alguna de las partes; no había márgenes para el abstencionismo, ya que no se planteaba la guerra entre dos potencias imperialistas o entre dos burguesías oprimidas, sino entre opresores y oprimidos, entre el imperialismo y un país dependiente.

Los militantes del PST caracterizamos que los militares, sin desearlo, habían desatado una movilización de masas objetivamente antiimperialista, que iba contra la propia junta y generaba una situación que podía transformarse en revolucionaria, o sea muy favorable para las masas.

Pero este proceso cuestionó además un objetivo estratégico de los imperialistas: la construcción de una poderosa base nuclear en las islas, para desde allí amenazar al movimiento de masas de toda la región, un problema grave que hoy se mantiene debido a la derrota militar argentina.

Los jefes imperialistas dejaron de lado sus diferencias y se unieron contra los argentinos, comprendiendo que la chispa encendida por Galtieri amenazaba con desatar una marea antiimperialista a nivel continental.

Los militantes del PST nos alistamos en el terreno militar argentino, sin apoyar a Galtieri, planteando que no había que suspender las luchas obreras y que la única garantía de que la guerra no fuera un fracaso era que asumieran su conducción los representantes de los trabajadores en lucha.

Enfrentamos a los pacifistas que decían que había que denunciar a Galtieri y defender la “democracia” que expresaban las tropas inglesas, en contra de la dictadura, que expresaban los soldados argentinos.

En ese momento levantamos una política similar a la que hoy tenemos con la Franja de Gaza, donde lo que nos ordena es la necesidad de derrotar militarmente a los agresores imperialistas.

Frente a la invasión sionista a la Franja de Gaza, apoyamos la resistencia militar, sin por eso capitularle a las direcciones políticas que la encabezan, como Hamas, Hezbollah y otros sectores, que luchan por un estado religioso, ya que nosotros peleamos por una Palestina democrática, laica y no racista.

Los militantes del PST dijimos que para solventar la guerra había que aplicarle impuestos extraordinarios a las empresas imperialistas y la propiedad terrateniente. Exigimos también levantar todas las medidas restrictivas de la libertad y democracia, legalizando a los partidos, sindicatos, agrupaciones, etc., liberando a los presos políticos, investigando desapariciones y derogando toda legislación represiva.

En definitiva, la política de el PST era la más consecuente para luchar contra los piratas imperialistas y contra la dictadura.

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lunes 9 de febrero de 2009

Acá nomás... poesía de Federico Iglesias


sábado 7 de febrero de 2009

Video con imágenes del discurso de Juan Carlos Beica en el acto de homenaje a Nahuel Moreno en Rosario


domingo 25 de enero de 2009

Se realizó un acto unitario de homenaje a Nahuel Moreno en Rosario (ver fotos clickeando imagen)

El día 23 de enero, a las 19 horas, se realizó en la ciudad de Rosario (en el establecimiento La Toma) un emotivo acto de homenaje al fundador de nuestra corriente, Hugo Mario Bressano (N. Moreno).

El acto, que fue convocado de manera conjunta por Convergencia de Izquierda, MST, IS, FOS/Lit y compañeros/as morenistas de Rosario, contó con la presencia de trabajadores y estudiantes independientes y militantes y simpatizantes de los distintos grupos que se reivindican continuadores de las enseñanzas de Moreno.

Hicieron uso de la palabra Pacho por el MST, Guiso de IS, un compañero del grupo de morenistas independientes, Carlos Ghioldi del Sindicato de Comercio de Rosario, Eduardo Barragán del FOS y Juan Carlos Beica por Convergencia de Izquierda.

Beica saludó a los presentes e hizo un llamado a continuar avanzando en la unidad de acción, de manera de intervenir en el actual ascenso obrero y popular que recorre la Argentina con una política común.

Beica recordó además la pasión internacionalista de Moreno y su decisión en el sentido de insertar al partido en el movimiento obrero, asumiendo que no hay posibilidades de hacer la revolución socialista sin que la clase obrera se ponga a la cabeza de la lucha y las reivindicaciones del conjunto de los oprimidos.

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